Sobre los ensayos y la dirección de actores
A los actores les tiro un lazo, suficientemente ancho para que se muevan cómodos, colocando sólo los límites en los puntos del personaje que no son negociables. Primero discutimos sobre conceptos, quien es el personaje, como reaccionaría antes diferentes acontecimientos, su pasado, su familia, su entorno, sus amigos… hasta que el actor o la actriz sepan exactamente el concepto que quiero que representen. Yo no doy pistas, ni acentos, ni tics, ni dejes…. simplemente pregunto de vez en cuando, ¿tu crees que debería cojear? Y dejo que ellos se respondan. Doy por hecho, como me enseñó Dymitrik, que ellos saben actuar mejor que yo. Si les digo lo que tienen que hacer estoy limitándoles a mis escasas dotes. Si les digo lo que el personaje debe expresar y les dejo libres siempre terminarán sorprendiéndome y superando mis propias expectativas. Poco a poco, después de las lecturas de guión, empiezan las dramatizaciones en escena y a partir de ahí voy cerrando mi lazo, poco a poco, porque ellos también me van pidiendo que les apriete, hasta llegar a un punto en el que queda claro que yo llevo las riendas, pero sin apretujarles, dejándoles movimiento para que, si es necesario, yo sin soltar esas riendas me deje arrastrar por ellos.







